miércoles, abril 19, 2006


Neil & Chris me hacen compañía desde hace mucho tiempo, prácticamente 15 años. Pero de esta forma, desde Diciembre de 2004.
Es un hermoso cuadro adosado a mi pared desde aquella época, donde todo renacía y comenzaba para mi. Presurosa colgué ese particular regalo apenas pude...y desde allí en adelante ellos me observan cada vez que mis pasos se dirigen a mi habitación.
Es una de mis joyas, uno de mis más preciados recuerdos, el regalo que más quiero.

Chris se presta para mi imaginación, es el que me da el consentimiento para todo y el que me anima a realizar lo que quiero sin pensarlo dos veces...En tanto que Neil, me dice que hay un alto en el camino, es mi cable a tierra. Ambos demuestran complacencia, pero la seriedad de Neil en momentos me corta la inspiración. En cambio la complicidad de Chris me anima a soñar, sonreir y crear...
A veces por la mañana, me quedo largos momentos observándolos, permito que mis pensamientos más libidinosos salgan libremente a la luz...es curioso porque de un instante a otro me olvido por completo de su condición sexual. Les quito la bata que traen puesta y ya...pero antes, Neil con la sensualidad que lo caracteriza, me da a probar del mágico brebaje que lleva en su mano...quizá aquel tazón es el detalle que me inspira a pensar todo lo demás.

Lo cierto, es que me ven y saben exactamente mis fluctuantes estados de ánimo. Han de reír y llorar conmigo, son mis más fieles amigos, guardan silencio cuando deben y hablan muy poco, velan mi sueño...definitvamente son parte de mi Vida...