LA AVENTURA DE SER VENDEDORA…
“Nunca hay que escupir al cielo”, que bien pensada está esa frase!. Alguna vez grité a los 4 vientos que jamás me dedicaría a vender, ni productos ni intangibles. Ahora estoy atrapada, con mis propios compromisos y responsabilidades.
El destino me llevó a esta supuesta empresa de cobranza, en la cual estoy todavía. Como el dueño me ofreció condiciones de medio tiempo, acepté. Primero fui cartera, luego pasé a hacer cobranzas domiciliarias y ahora tengo que vender la pomada.
Con eso de la cobranza me hice cancha y gané algo de experiencia para llegar a la gente.
Ahora, tengo otro desafío, y más que por dinero, es algo personal.
Esta empresa recién comienza, y poco a poco me he ido ganando la confianza del dueño. Se supone que si la venta del servicio se concreta con al menos una de las tantas tiendas que hay en Copiapó, entonces la entrada de dinero no será menor.
Cuando me informaron de esta nueva tarea, la verdad no me gustó mucho, pero pensándolo bien no es tan terrible. Incluso le pedí algunos consejos a un compañero de curso, que se maneja en el tema y eso me dejó más tranquila.
Se supone que desde la próxima semana se concreta otro negocio, por el que esperé todo el mes. Seré supervisora de una campaña de tarjetas de crédito, para una Gran-Tienda y eso es lo que me tiene más motivada por ahora.
No se que irá a resultar de todo esto, pero me tengo fe. Recibo sus consejillos!
Dicen que cualquier trabajo dignifica, a veces me veo y no lo creo, vendedora yo?
El destino me llevó a esta supuesta empresa de cobranza, en la cual estoy todavía. Como el dueño me ofreció condiciones de medio tiempo, acepté. Primero fui cartera, luego pasé a hacer cobranzas domiciliarias y ahora tengo que vender la pomada.
Con eso de la cobranza me hice cancha y gané algo de experiencia para llegar a la gente.
Ahora, tengo otro desafío, y más que por dinero, es algo personal.
Esta empresa recién comienza, y poco a poco me he ido ganando la confianza del dueño. Se supone que si la venta del servicio se concreta con al menos una de las tantas tiendas que hay en Copiapó, entonces la entrada de dinero no será menor.
Cuando me informaron de esta nueva tarea, la verdad no me gustó mucho, pero pensándolo bien no es tan terrible. Incluso le pedí algunos consejos a un compañero de curso, que se maneja en el tema y eso me dejó más tranquila.
Se supone que desde la próxima semana se concreta otro negocio, por el que esperé todo el mes. Seré supervisora de una campaña de tarjetas de crédito, para una Gran-Tienda y eso es lo que me tiene más motivada por ahora.
No se que irá a resultar de todo esto, pero me tengo fe. Recibo sus consejillos!
Dicen que cualquier trabajo dignifica, a veces me veo y no lo creo, vendedora yo?



1 Comments:
Aunque tengo excelente llegada con la gente, a todo nivel, el rubro no me gusta mucho. Lo fundamental me parece es tener empatia, ganarse a la gente y hacerle ver las bondades del articulo ofrecido, sin caer en exageraciones ni mentiras. Ofrecer un servicio de excelencia es siempre una garantia de exito, no importa lo que hagas, la cortesia y gentileza, unida a una sonrisa grata y calida, abren muchas puertas, y bolsillos...;-)
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