sábado, abril 22, 2006

RENACER, PARTE I

Un tibio abrazo los unió por primera vez. Divagaron por las céntricas calles de la ciudad, cada uno por su lado...casi sin mirarse. No tenían un destino fijo y cruzaban circunstancialmente palabras. Rocío estaba muy confundida con lo que se percibía en el ambiente, en tanto que Andrés no daba su brazo a torcer...
Pero aún así nacía innatamente un sútil coqueteo en que ambos no quedaban indeferentes. Sin embargo, poco hablaron esa invernal mañana. Rocío se preguntaba, y para qué?, si en ocasiones los gestos y miradas dicen más que mil palabras. De un momento a otro la situación parecía esclarecerse.
Abordaron un autobús y esta vez era con rumbo conocido. Él no dejaba de inquirirla con sus ojos, como queriendo averiguar toda la Vida de aquella mujer casi de zopetón. Era tarea titánica y poco probable, al menos en el corto plazo...la joven tenía un aire de misterio y mirada cautivante, que lejos de alejar atraía aun más al sexo opuesto.
Andrés pensaba una y mil cosas en aquel silente recorrido, pero se le veía con semblante feliz, porqué?, aún nadie lo sabe con certeza...Habían actitudes y comportamientos que hablaban por sí solos, eso animaba también a Rocío.
Luego de largos minutos de andar, descendieron del autobús y aún en silencio, seguían comunicándose a través de gestos. Algún comentario irrumpió y la frialdad del momento por fin cesó.
La conversación comenzó a fluir entre la gente, la bulla y el Mundo que no dejaba de girar. Nadie percibió que esas dos almas se comunicaban a cada instante, a cada segundo, en todo momento...