viernes, junio 16, 2006

DEL LUNES AL SÁBADO...

Ya se enteran 2 semanas desde que ingresé a COEMÍN. Es increíble como pasa el tiempo, pensé que me tomaría mucho tiempo acostumbrarme tanto al nuevo horario como al ambiente laboral que se vive aquí.
Las comparaciones son odiosas, pero debo decir que mi estadía ha sido de las mejores. Para empezar trabajan muy pocas mujeres, y para mi fortuna, nunca me topo con ninguna de ellas.
Me ubicaron en el mejor lugar que puede haber. Esta oficina es una verdadera biblioteca, claro está junto a su dueño, quien sabe de cuantas máquinas, bombas, correas, chacadores y molinos le pregunten. Provisto de sus planos siempre explicativos, el dibujante conoce cada rincón de la Planta, inclusive guarda celosamente información de las características de cada equipo, que amablemente me ha dado a conocer poco a poco.Todos los encargados y operadores de las diferentes salas se han mostrado llanos a atenderme, con caballerosidad y voluntad.
Me voy encontrando con distintos personajes, unos mas recordados que otros, el infaltable viejito picarón que no pierde oportunidad de tirar flores, el Rumano que intenta saludarte en español y no puedes evitar una sonrisa, los bodegueros que insisten en mi supuesta seriedad y apátia, un solitario silbido al recorrer la planta, en fin...

Estoy agotada, justo al filo de la hora de salida, me informa mi jefe que mañana sábado debo subir a colaborar en Bodega, creo que están hasta la tusa con trabajo y les falta alguien más ágil. no me gustó mucho la idea al principio, pero después supe que serían horas extraordinarias pagadas y que este bagaje me empuja hacia adelante en mi carrera por la empresa. Pretendo quedarme allí y estas son oportunidades de mostrarse.

That's the way life is, dicen los Pet Shop Boys, no me queda mas remedio que postergar mi salida al centro de la ciudad mas tarde que temprano, pero eso no quita que pueda disfrutar al fin mi primer anticipo de sueldo.